Pampita se permitió un paréntesis de relajo y placer junto a “Cosas” en Cancún. Pudo escaparse de todos sus compromisos laborales y tener una semana sólo para ella. Y así como lo disfrutó al máximo, extrañó a sus hijos Blanca y Bautista a morir. A continuación sus confesiones, letra por letra.

Carolina Honorato C. / Fotos: Gonzalo Romero / Ropa: Natalia Antolín, Buenos Aires / Agradecimientos: Hotel ME Cancún; Raúl Petraglia, director de ME, y LAN-LANTOURS, que cuenta con cuatro frecuencias semanales a este lugar y vuelos diarios a Ciudad de México, desde donde también se puede tomar un vuelo en conexión hacia esta puerta de entrada a México, el Caribe y la Riviera Maya.

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pampita

El encuentro fue a fines de febrero, a las 8 de la mañana, en el counter de Business de LAN. Entre la multitud, apareció Carolina Ardohain, más conocida como Pampita, con un vestido blanco, corto y muy quemada. De inmediato acaparó todas las miradas. ¡Se veía sensacional!

En una mano traía una gran cartera y en la otra, una maleta de mano. Es que a ella no le gusta viajar muy cargada y, por alguna razón, sabe llevar la ropa justa y necesaria, sorprendiendo siempre con su atuendo.
“¿Que cómo lo hago? Me gusta llevar la maleta conmigo y tengo todo lo que necesito. Además, a la hora de viajar, llevo todas mis cremas y cosas, en presentación pequeña”, explica.
Durante el viaje a Cancún, una vez más, Pampita dejó al descubierto su fascinación por la lectura: llevaba varios libros y revistas de moda y decoración.

Ese placer culpable la convierte en una mujer muy preparada, bastante culta, pero sobre todo, con un gran conocimiento en lo que a ella le interesa. De lejos es capaz de descifrar de qué diseñador es la prenda, quién lo usa, etcétera… Sin olvidar que sabe de costura desde su infancia, por lo que tiene, además, la facilidad de observar algo y decir si está o no bien hecho.

Pero esta vez también dejó al descubierto su gusto por la arquitectura y la decoración.

Luego de varias horas de viaje, aterrizamos en el Hotel ME Cancún, donde nos esperaban con todas las atenciones VIP.

El ME Cancún es un paraíso. Su all inclusive está bajo el concepto “Complete Me”, una visión basada en la filosofía del yin y el yang, bajo la cual la experiencia se complementa con el descanso, la buena comida, el Yhi spa, una chill out zone y actividades como pilates y yoga en la playa. A ello se suma la alta energía social en restaurantes y bares, donde los huéspedes y el jet-set local se divierten al son de la música de DJs internacionales en distintos formatos musicales a lo largo del fin de semana. La verdad es que tiene un estilo muy South Beach.

Su decoración es muy cool y sus fiestas en la playa, memorables. Cada invitado recibe una atención personalísima, como pudimos comprobar en esta ocasión junto a Pampita. La modelo había tenido un verano intenso en Punta del Este, donde no había parado de trabajar, de modo que este paréntesis de relajo y placer le vino muy bien.

Eso sí, no hubo día en que no extrañara a Benjamín Vicuña, y a sus hijos, Blanca y Bautista. Realmente está feliz con la familia que armó con el actor chileno. Y no la descuida nunca. Esa siempre ha sido su tónica.
Buena para dormir, Pampita decidió levantarse tarde, para luego bajar al mar junto a sus libros y revistas… Almorzaba sano, pero rico. Ella es sibarita y no vive a régimen ni mucho menos. Una vez que oscurecía, aprovechaba de internarse en el spa, para darse unos masajes y luego iniciaba su rutina deportiva.

Cualquiera pensaría que en Santiago lo hace siempre, pero no es así. Sin embargo, no sólo tiene un buen cuerpo, sino que además un estado físico envidiable.
Y mientras la acompañábamos, aprendimos sus famosas estocadas, ésas de las que tanto se ha hablado… Y no son 500 como se ha escrito. Hace solamente cien, pero todos los días, al igual que 150 abdominales…
Y una cosa más: es de las pocas mujeres que, a cara lavada, en un gimnasio, se sigue viendo francamente bella.

Pampita también escogió algunas tardes para salir a caminar… Cerca del hotel hay varios centros comerciales, donde aprovechó de hacer sus compras: todo para Benjamín y sus hijos. Ella sólo se dio un gusto: un par de lámparas para la casa.

El abecedario de Pampita

Mientras conversábamos en el Rose Bar, un lugar lleno de onda, con un DJ impresionante y donde por supuesto Pampita llamaba la atención de los presentes tanto por su belleza y simpatía como por unos hot pants de lentejuelas dorados, decidimos jugar, sometiendo a esta argentina de tomo y lomo, pero de corazón chileno, a un inesperado cuestionario. Directa, clara, rápida y convencida, ella fue disparando sus respuestas.

–A es por amor: ¿Quién fue tu primer amor?
–Un amigo de la infancia al que encontré en la adolescencia.
–B es por Buenos Aires: ¿Qué es lo que más extrañas de tu ciudad?
–Mi gente, las lluvias de verano, entrar a restaurantes a la media noche y que esté abierta la cocina, los taxis baratos, las empanadas, el helado a domicilio, el cielo celeste y muchas cosas más...
–C es por celos: ¿Cuándo fue la última vez que sentiste celos?
–Hoy, cuando Benjamín salió a trabajar... Siempre lo veo tan espléndido... (Se ríe).
–D es por dinero: ¿Cómo es tu relación con el dinero? ¿Lo ahorras? ¿Lo gastas? ¿Qué fue lo último que te compraste?
–No, no lo malgasto, sólo me tiento con cosas para la casa.
–E es por envidia: Nómbrame una envidia sana, y alguna no tan sana...
–No creo en las envidias sanas, prefiero sentir admiración.
–F es por fracaso: ¿Alguna vez has vivido un fracaso?
–Sí, por suerte muchas veces. Es lo natural, y cuando llegan los éxitos, se valoran más.
–G es por gratitud: ¿De quién estás agradecida?
–Cada día le agradezco a Dios todo lo que me ha dado.
–H es por humildad: ¿Qué es lo mejor de venir de una familia humilde?
–La fuerza y el coraje para salir adelante en momentos difíciles.
–I es por infidelidad: ¿Qué es lo peor que te ha dejado una infidelidad?
–Sólo puedo decir que nadie muere de amor.
–J es por jamás: ¿Qué no harías jamás?
–Jamás sería desleal con los míos.
–K es por kilos: Con tu primer embarazo subiste de peso. ¿Te insegurizaron esos kilos? ¿Te preocupan?
–En el primer embarazo subí más de 20 kilos y me veía hermosa, desde niña llevo una vida ligada a la danza y al deporte, así es que los kilos nunca han sido tema.
–L es por lujuria: ¿Eres lujuriosa?
–No, soy más bien romántica, siempre doy prioridad a los sentimientos.
–M es por muerte: ¿Cómo es tu relación con la muerte? ¿Cómo asumiste la muerte de tu papá?
–Con hijos, me he aferrado a la vida. No me quiero perder ni un segundo de este regalo. Lo de mi papá es lo que me tocó, no lo viví en forma traumática, pero sí hasta el día de hoy, en momentos importantes, me encantaría tenerlo conmigo.
–N es por no: ¿A qué dices que no?
–A las injusticias y a la hipocresía.
–O es por oscuridad: ¿Alguna vez has circulado por el lado oscuro de la vida? ¿Te da miedo la oscuridad?
–No he transitado la oscuridad, pero sí la he podido ver a mi alrededor... Y no es algo que me dé miedo.
–P es por precio: ¿Cuál es el precio de la fama? ¿Lo que más te ha costado de ser famosa?
–Escuchar mentiras y no poder hacer nada.
–Q es por querer: ¿Qué es lo mejor de ser querida por Benjamín? ¿Eres querendona?
–Todo el amor que Benjamín me da, me llena de energía. Definitivamente el amor es el motor de mi vida.
–R es por rabia: ¿Eres rabiosa? ¿Qué cosas te dan rabia?
–Me dan rabia la soberbia y las faltas de respeto.
–S es por secretos: ¿Eres buena para tener secretos?
–¡Uy, sí! Tengo muchos secretos, de mucha gente, guardados, que se irán conmigo a la tumba.
–T es por talento: ¿Para qué tienes talento? ¿Y para qué no lo tienes?
–Eso lo tendrían que decir los demás.
–U es por unión: ¿Van a legalizar la unión con Benjamín? ¿Te gustaría hacer un gran matrimonio?
–No sabemos cómo será... ni cuándo.
–V es por viajes: Lo mejor y lo peor de hacer tantos viajes. ¿Qué lugar del mundo te gustaría conocer?
–Lo peor, las horas interminables en aeropuertos y aviones. Lo mejor, los paisajes y culturas de cada lugar. He conocido lugares increíbles y me queda por conocer muchísimos más. Me encantaría ir a Egipto y a la India.
–W es por wait (esperar): ¿Ha sido latero tener que esperar, por tu trabajo, para embarazarte?
–Estoy aguantando las ganas. Si fuera por mí, ya tendría cuatro o cinco hijos. Me encantan los niños y me encanta ser mamá.
–X por xenofobia: ¿Has sentido xenofobia?
–No.
–Y es por yield (ceder): ¿Qué estarías dispuesta a ceder por Benjamín?
–Hace seis años dejé mi familia, mis amigos, mi país y mi carrera, cuando me vine a Chile por este amor, y sin pensarlo siquiera, me iría al fin del mundo con Benjamín.
–Z es por zoológico: ¿Sientes que la farándula chilena es como un zoológico?
–La farándula chilena tiene pocos personajes, tal vez para bien. Pero conozco otras más diversas y entretenidas.

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